• ADMIN

Evangelio del día 18 de julio, 2019

En aquel tiempo, Jesús dijo: "Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo les daré aliviaré. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga, ligera". (Mt 11, 28-30)


Perícopa propia de Mt. Su situación histórica es discutida. Por eso este logion se considera separadamente.

Cristo hace una invitación a “todos” los que trabajan “con cansancio” y están “cargados.” Son dos expresiones sinónimas, sobre todo en la estructura binaria de estas sentencias del Salvador, lo mismo que frecuentemente en otras expresiones “sapienciales.” Estos trabajos no deben de ser los trabajos y labores físicos, aunque se pueda pensar en ellos, en este evangelio “etizado” de Mt adaptado y extendido a la vida cotidiana.

“Tomar el yugo” de la Thorah, del cielo, de los preceptos, era una expresión usual en el rabinismo y que aparece en el A.T. Significa que el hombre está sometido a ellos como el esclavo a su trabajo (cf. Jer c.28; Is 58:6; etc.).

Como van a ser aliviados por la doctrina de Cristo (v.30), se trata del fariseísmo y de sus prácticas y leyes. Su doctrina era “formulista” e “insoportable” por sus infinitos preceptos y una minuciosa reglamentación asfixiante (Lc 11:46).

“El judío estaba envuelto en 613 prescripciones del código mosaico, reforzadas de tradiciones sin número; la vida del fariseo era una intolerable servidumbre. El último libro de la Mishna, que comprende doce tratados, está todo entero consagrado a estas prescripciones minuciosas. Imposible dejar su casa, tomar alimento, hacer una acción cualquiera sin exponerse a mil infracciones. El temor de caer en ellas paralizaba el espíritu y anulaba el sentido superior de la moral natural. Toda la religión degeneraba en un formalismo mezquino.” Están “fatigados” y “cargados” de toda esa seca e insoportable reglamentación. A todos ésos les dice que “vengan a Él,” y El, con su doctrina de amor, les “aliviará,” literalmente os “descansará” (αναπαύσω), lo que es un descanso “restaurador”.

Frente a este hastío, Cristo les invita a tomar “su yugo.” Este era usual entre los judíos como sinónimo de la Ley. El yugo de Cristo es su doctrina. Paralelísticamente les dice algo que suele traducirse por “aprended de mí” (μάθετε απ' εμού). Pero esta traducción no es ambiental. Usada frecuentemente en el Talmud, dice: “Entrad en mi escuela,” aproximándose a “sed instruidos por mí.” Frente al aprendizaje del rabinismo, Cristo se proclama Maestro, y frente a las prescripciones rabínicas “insoportables” — ”importabilia” —, Él les ofrece unas prescripciones únicas: “porque soy manso y humilde de corazón.” El corazón es para los semitas la sede de los afectos y conducta. Tal es la actitud del espíritu de Cristo. A la mansedumbre se opone la ira, el ser áspero; a la humildad, la soberbia. El magisterio de los fariseos y doctores de la Ley era soberbio y buscaban con ello “la gloria unos de otros” (Jn 5:44). De ahí, fácilmente, el tono áspero e iracundo contra todo el que no se sometiera a sus lecciones. Prueba de ello es su odio a Cristo. Mas todo lo opuesto es el magisterio de él.

En el tercer miembro de este logion, a los que vengan a su magisterio, tomen su yugo, les promete que “hallaréis descanso para vuestras almas.” “Alma” (ψυχή) está por persona (Jer 6:16). Porque no sólo su “yugo es blando” y su “carga ligera,” sino que da “vida abundante” (Jn 10:10), y, con ella — la gracia —, la vida se restaura, se expansiona, se hace sobrenaturalmente gozosa. No en vano las palabras de Cristo — su doctrina — son “espíritu y vida” (Jn 6:33). Esta dulzura estaba profetizada del Mesías (Zac 1:9ss;cf. Mt 5:11).



© 2023 by The Artifact. Proudly created with Wix.com

  • Facebook B&W
  • Twitter B&W
  • Instagram B&W