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Obispos de Alemania se comprometen a “evaluar” doctrina católica sobre moral sexual

Al comenzar su controvertido “proceso sinodal”, los obispos de Alemania expresaron su compromiso para “evaluar” la doctrina católica sobre la homosexualidad y la moral sexual, y lo referente a los sacramentos del orden sacerdotal y el matrimonio.

Tras algunas consultas realizadas en Berlín la semana pasada, el jefe de la Comisión de Matrimonio y Familia de la Conferencia Episcopal Alemana afirmó que los obispos estuvieron de acuerdo en que la homosexualidad es una “forma normal” de la identidad sexual humana.


“La preferencia sexual del hombre se expresa en la pubertad y asume una orientación heterosexual u homosexual. Ambas pertenecen a las formas normales de la predisposición sexual, que no pueden o deben ser cambiadas con la ayuda de una socialización específica”, indicó el Arzobispo de Berlín, Mons. Heiner Koch, en una declaración emitida por la conferencia episcopal el pasado 5 de diciembre.

El Arzobispo indicó que estos “desarrollos” han sido posibles gracias a la Amoris laetitia, la exhortación apostólica del Papa Francisco sobre el matrimonio y la familia. En ese sentido, indicó el Prelado, la Iglesia debe considerar los últimos avances científicos y teológicos sobre la sexualidad humana.


La declaración sigue a una consulta formal de cuatro obispos diocesanos en Berlín sobre el tema “La sexualidad del hombre: ¿Cómo se debe debatir científica y teológicamente; y juzgar eclesiológicamente?”, realizada el 5 de diciembre.

Además de Mons. Koch, los otros prelados asistentes fueron Mons. Franz-Josef Bode, Obispo de Osnabrück; Mons. Wolfgang Ipolt, Obispo de Görlitz; Mons. Peter Kohlgraf, Obispo de Mainz, así como otros obispos auxiliares de la Comisión de Fe y Familia del Episcopado, teólogos, médicos y expertos en derecho canónico.

Mons. Koch dijo que el evento consistió en una “discusión sólida apoyada por las ciencias humanas y la teología” y que, luego de Amoris laetitia, las relaciones sexuales para los divorciados en nueva unión “ya no pueden ser siempre calificadas como pecado mortal”, por lo cual no se justifica la exclusión de estas personas “de la recepción de la Eucaristía”.


El Arzobispo de Berlín dijo además que el proceso sinodal, que se espera dure dos años y que comenzó el 1 de diciembre, “debe iniciarse sin ninguna posición prejuiciosa” sobre la enseñanza de la Iglesia y sin puntos de vista fijos, sino con una apertura para tomar en cuenta “los últimos avances científicos”.

Según el Prelado, los participantes del evento estuvieron de acuerdo en que “la sexualidad humana conlleva una dimensión de lujuria, procreación y de relación”, y ya que la orientación sexual es considerada invariable, “cualquier forma de discriminación de personas con orientación homosexual” debe ser rechazada, como “explícitamente lo ha resaltado el Papa Francisco” en Amoris laetitia.

La nota de prensa de los obispos alemanes indica que también se discutió sobre si el magisterio de la Iglesia estaba “actualizado” en relación a los actos homosexuales y si los métodos anticonceptivos para “parejas casadas y no casadas” debe aún ser condenado por la Iglesia.


Los resultados de esta consulta teológica realizada en Berlín serán compartidos con el proceso sinodal a través de un foro titulado “Vida en relaciones exitosas: El amor vivo en la sexualidad y las parejas”, que comenzará en febrero de 2020.

De otro lado, varias organizaciones diocesanas y sinodales que se financian con el llamado impuesto de la Iglesia o Kirchensteuer, han hecho diversas exigencias públicas para cambiar la enseñanza de la Iglesia respecto a la bendición de uniones homosexuales o la ordenación de mujeres.

Uno de estos grupos ha llegado a solicitar incluso que se apruebe el aborto cuando “una mujer o una pareja han decidido realizarlo”.

En una entrevista publicada en un sitio web financiado por los obispos alemanes, la subdirectora de la Asociación de Mujeres Católicas Alemanas (KFD), exigió que puedan recibir el orden sacerdotal y señaló que “la ordenación sacramental de diaconisas” sería un primer buen gesto en esa dirección.


La grave crisis de la Iglesia en Alemania

En los primeros días de septiembre, el Cardenal Reinhard Marx, presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, dijo que “se puede llegar a la conclusión de que tiene sentido, bajo ciertas condiciones y en ciertas regiones, permitir sacerdotes casados”. Estas se declaraciones cobran mayor importancia ya que el Cardenal participó del 6 al 27 de octubre en el Vaticano del Sínodo de la Amazonía, cuyo documento final propone la posibilidad de ordenar hombres casados como sacerdotes.

Los participantes del Sínodo Amazónico también aprobaron mayoritariamente la propuesta para la creación de un rito amazónico y expresaron su apoyo a la posibilidad de ordenar diaconisas.

El Cardenal ha hecho también otras polémicas declaraciones en las que alentó el acceso a la comunión de los divorciados en nueva unión, promovió que los sacerdotes católicos bendigan parejas homosexuales y sugirió que los laicos prediquen en Misa.

En una entrevista en 2018, el vicepresidente de la Conferencia Episcopal Alemana, Mons. Franz-Josef Bode, dijo que si se autoriza la ordenación de sacerdotes casados en la Amazonía, entonces los obispos alemanes insistirían para tener ese mismo permiso. En enero de ese año también dijo estar a favor de bendecir a parejas homosexuales.

De otro lado, Mons. Franz-Josef Overbeck, Obispo de Essen y presidente de Adveniat, institución de ayuda de la Iglesia en Alemania para América Latina, dijo que el Sínodo de la Amazonía “es un punto de no retorno” para la Iglesia y que “nada será lo mismo” después de este encuentro.

El Prelado también apoyó públicamente la “huelga de mujeres” contra la Iglesia en Alemania, convocada por un grupo de católicas tras el no del Papa Francisco a la ordenación de diaconisas.


A mediados de julio de este año la Conferencia Episcopal de Alemania dio a conocer algunas estadísticas de 2018, entre las que destaca que en el periodo fueron más de 216 mil fieles los que decidieron abandonar la Iglesia Católica.

Asimismo, de los 23 millones de bautizados en el país, de una población total de 83 millones, el porcentaje de los que asisten a la Misa dominical está en un 9.3%, es decir alrededor de 2,1 millones.

En el caso de los sacerdotes que sirven en las diócesis del país, el número ha descendido a 1.161 en 2018, cuando eran más de 17 mil en el año 2000.

Las estadísticas también señalan que en el año 2000 las parroquias en Alemania eran 13.241. En 2018 descendieron a 10.045.

Las estadísticas de 2018 no proporcionan ninguna información sobre el sacramento de la Reconciliación o Confesión, una práctica que parece haber sido abandonada casi por completo por los católicos del país, incluidos los sacerdotes.



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