• ADMIN

Oración del día 31 de julio, 2019

La vida es bella, mi Dios, cuando Tú disipas los miedos y los temores como los humos de una mala cocina de gas.

Estar Tú a nuestro lado y vuelven a brillar las nubes y el césped de las praderas se vuelve más verde.

Y es que Tú eres la belleza y la bondad por antonomasia… Nadie se acerca al despliegue que nos das cada madrugada de una belleza sencilla y sin pretensiones. Tú eres así, el Dios que se quiere ensuciar sus sandalias con nuestro polvo, el Dios que siente hambre y sed, el Dios que se cansa en nuestros caminos, el Dios que sabe del dolor, incluso de la muerte.

¡Qué bello eres, mi Dios! Para que nos pudiéramos identificar contigo, te hiciste uno de nosotros y fijándonos en tu manera de vivir, aprendemos cómo ha de vivir el hombre según el plan de Dios.

Nos has llamado al amor, Dios mío, y nos enseñaste de primera mano cómo debíamos amar, dejando la vida en el intento. Por eso se nos hace imposible para nosotros sentir la alegría de vivir, nos empeñamos en ser felices asegurando nuestra vida primero.

Madre, que nos enseñaste a amar dando a tu hijo en Belén y, llena de dolor, lo volviste a entregar en el Calvario, recuérdanos entregar nuestro corazón al servicio de nuestros hermanos.

Bendícenos, Padre bueno y que hoy proclamemos tu gloria con nuestras acciones.



14 vistas1 comentario

© 2023 by The Artifact. Proudly created with Wix.com

  • Facebook B&W
  • Twitter B&W
  • Instagram B&W